Volteas y das una mirada al camino que recorriste, luego te miras ahora, y sientes gratitud. Nada de lo que pasó pudo pasar de manera diferente, ahora lo puedes ver con más claridad, todo fue perfecto. Muchas veces sentiste dolor, por mucho tiempo, porque en ese momento no sabías, no sabías que cada experiencia es un regalo para crecer, para madurar, cada experiencia es un escalón hacia tu iluminación.
Iluminación es ver todo como es, es sentir todo como lo mismo, es perderte en cada instante como si fuera infinito, único y no existiera nada más.
Te sientas, cierras los ojos, y sientes, sientes paz. Sientes un vacío infinito en el pecho, sientes lo maravilloso de estar llena de ese vacío, te sientes completa.
Sigues caminando por la gracia de la creación, pero ahora tus pasos no dejan huella, te sientes ligero, y solo existes por y para la gracia, sin esfuerzo, sin lucha, sin dolor. Tu existencia finalmente Es con todo.
Perteneces a la creación, en el balance perfecto, te mueves con el ritmo de este instante, nada te detiene, nada entorpece tu camino, nada te pesa, nada te distrae.
Estar quieto es igual a estar moviéndote.
Tú has desaparecido.