miércoles, 4 de diciembre de 2019

Ya no tengo miedo

Ya no tengo miedo, a nada.   Se quien soy, se lo valiosa que es mi vida.  Se que todo lo que he vivido hasta hoy -incluidos mis ancestros- ha formado la expresión de la divinidad que soy ahora.  Vivo agradeciendo, respirando, admirando la vida en cada átomo que me rodea,  maravillándome de la luz y de la obscuridad,  aceptando todo con su polaridad, disfrutando cada experiencia en su totalidad.  Ya no tengo miedo a mostrar el amor que rebalsa en mi corazón, a través de miradas, acciones, palabras.  Ya no tengo miedo a compartir ese amor con una persona especial, a la que elijo para moldear y hacer crecer ese amor para nosotros y para el mundo.  Ya no tengo miedo a morir, porque ya morí una vez y muchas veces.  Vivo cada minuto con conciencia, respiro cada inhalación y cada exhalación con conciencia. Conciencia de quién soy, conciencia de quienes somos.  Ya no tengo miedo de las miradas porque nada es ajeno a mí, porque las reconozco como mi propia mirada.  Ya no tengo miedo de las palabras porque las reconozco como mis propias palabras.  Hace mucho que ya no tengo miedo.