Es el agua que entra por mi boca en vez del aire, veo como te alejas raudamente, me incorporo y te llamo, no me escuchas, grito tu nombre, finalmente regresas, siento alivio al sentirte cerca pero solo por un momento... "estoy cansada, ayúdame"..."Tienes que seguir"..."Ayúdame" y trato de tomar tu mano, me sueltas "qué haces me vas a hundir!" Me doy cuenta que mi cuerpo no me responde, mi mente está asustada, escucho "Ponte la manguera y respira!"... Siento que no puedo... saco fuerzas y me pongo la manguera y los lentes, miro en lo profundo y encuentro una roca..."Llévame hacia ella, necesito descansar"...tomas mi mano con hartazgo y cólera y me conduces hasta pisar la roca... Siento alivio, me saco todo y por fin respiro, conscientemente inhalo por la nariz y exhalo por la nariz, tratando de calmar a mi cuerpo que tiembla y a mi mente que está asustada... sigo respirando... Mientras tanto escucho las palabras que salen de tu boca expulsadas por un sentimiento de cólera... "qué te pasa, por qué entras sino sabes hasta donde puedes llegar, sino puedes más paras y regresas! ya vamos!"... "Estoy cansada y asustada, necesito descansar". Miras hacia la orilla, "para allá vamos, ya falta poco, voy después de ti". Estoy desorientada, siento que sola no voy a llegar..."ve tu primero por favor, te sigo." Avanzas raudo, te sigo muy despacio y por fin pisamos arena...Escucho "ya pisas?!"... muevo la cabeza en señal de afirmación. Comienzas a caminar y continuas con tus expresiones rudas, duras, impulsadas por cero empatía, cero compasión, cero amor..."búscate un profesor que te enseñe, yo así no puedo!!"..."para esto prefiero estar solo!!" La tristeza que siente mi corazón comienza a salir como lágrimas que se mezclan con el agua salada, siento calor y ardor en mi rostro, paso la saliva como tratando de tragar las lágrimas para que paren de salir de mis ojos. Veo como gritas, preso de la colera y te alejas. Estoy en silencio, sola, asustada, solo tengo ganas de correr y no verte nunca más.
Abro los ojos y ese recuerdo aún está en mi mente, ha sido una experiencia muy fuerte y reveladora, aun siento el susto, y las lágrimas amenazan con volver a salir, aun tengo que expulsar esas sensaciones de mi corazón.
Termino de llorar y el entendimiento ilumina esta experiencia. Tu reacción fue agresiva y exagerada, el miedo, la cólera o rabia te dominaron, y nublaron la empatía y la compasión, que te hubieran llevado a actuar de manera más amorosa. Veo como está tu ser ahora, veo que reaccionas sin consciencia de la emoción que está impulsando tu decir y hacer, no importa la persona que esté en frente tuyo, tu socio, las avispas o yo.
Comprendo que el miedo impulsó la cólera y esta dirigió tu reacción... lo comprendí también en ese momento, por eso solo callé. Pero, tú? nunca te hiciste cargo de ese miedo, lo usaste como una justificación a tus palabras y acciones, para afirmar que tuviste razón de decir y actuar como lo hiciste.
Comprendo ahora que yo recibí un mal trato, y también lo justifiqué como una reacción ante el miedo que sentiste, y por eso callé. Ahora entiendo que permití y acepté ese mal trato como si fuera correcto y la única opción que había para ti.
Es el agua que entra por mi boca en vez del aire, veo como te alejas raudamente, me incorporo y te llamo, no me escuchas, grito tu nombre, finalmente regresas, siento alivio al sentirte cerca... "estoy cansada, ayúdame"..."Entiendo, tranquila, toma mi mano y respira un momento, vamos a tratar de mantenernos a flote hasta que te sientas en calma"..."Gracias" y tomo tu mano. Después de unos minutos me siento mejor y pregunto, "hay una roca cerca dónde pueda descansar? había una cerca."... Hundimos la cabeza y vemos la roca. "puedes ir hacia allá sola?... "Sí"...Saco fuerzas y me pongo la manguera y los lentes y nado hacia la roca. Pozo los pies y siento alivio, me saco todo y por fin respiro, conscientemente inhalo por la nariz y exhalo por la nariz, para calmar a mi cuerpo que aún tiembla y a mi mente que aún está asustada, agradezco por estar bien y por no estar sola ... sigo respirando... Mientras tanto escucho las palabras que salen de tu boca expulsadas por un sentimiento de empatía y compasión... "ya pasó, solo falta que lleguemos a la orilla y vas a poder descansar." Miras hacia la orilla, "para allá vamos, cuando estes lista vamos." Avanzas y te sigo muy despacio y por fin pisamos arena...Escucho "ya llegamos, acá puedes descansar mejor, tranquila, ya pasó". Siento tus manos en mis manos, me sostienen y me dan seguridad, miro tu sonrisa que me tranquiliza. Comenzamos a caminar juntos, tratando de sonreír, llegamos a la arena, nos dejamos caer y conversamos de lo que acababa de pasar.