lunes, 19 de diciembre de 2022

Estoy atenta

Es el agua que entra por mi boca en vez del aire, veo como te alejas raudamente, me incorporo y te llamo, no me escuchas, grito tu nombre, finalmente regresas, siento alivio al sentirte cerca pero solo por un momento... "estoy cansada, ayúdame"..."Tienes que seguir"..."Ayúdame" y trato de tomar tu mano, me sueltas "qué haces me vas a hundir!" Me doy cuenta que mi cuerpo no me responde, mi mente está asustada, escucho "Ponte la manguera y respira!"... Siento que no puedo... saco fuerzas y me pongo la manguera y los lentes, miro en lo profundo y encuentro una roca..."Llévame hacia ella, necesito descansar"...tomas mi mano con hartazgo y cólera y me conduces hasta pisar la roca... Siento alivio, me saco todo y por fin respiro, conscientemente inhalo por la nariz y exhalo por la nariz, tratando de calmar a mi cuerpo que tiembla y a mi mente que está asustada... sigo respirando... Mientras tanto escucho las palabras que salen de tu boca expulsadas por un sentimiento de cólera... "qué te pasa, por qué entras sino sabes hasta donde puedes llegar, sino puedes más paras y regresas! ya vamos!"... "Estoy cansada y asustada, necesito descansar". Miras hacia la orilla, "para allá vamos, ya falta poco, voy después de ti".  Estoy desorientada, siento que sola no voy a llegar..."ve tu primero por favor, te sigo." Avanzas raudo, te sigo muy despacio y por fin pisamos arena...Escucho "ya pisas?!"...  muevo la cabeza en señal de afirmación.  Comienzas a caminar y continuas con tus expresiones rudas, duras, impulsadas por cero empatía, cero compasión, cero amor..."búscate un profesor que te enseñe, yo así no puedo!!"..."para esto prefiero estar solo!!" La tristeza que siente mi corazón comienza a salir como lágrimas que se mezclan con el agua salada, siento calor y ardor en mi rostro, paso la saliva como tratando de tragar las lágrimas para que paren de salir de mis ojos. Veo como gritas, preso de la colera y te alejas. Estoy en silencio, sola, asustada, solo tengo ganas de correr y no verte nunca más. 

Abro los ojos y ese recuerdo aún está en mi mente, ha sido una experiencia muy fuerte y reveladora, aun siento el susto, y las lágrimas amenazan con volver a salir, aun tengo que expulsar esas sensaciones de mi corazón.

Termino de llorar y el entendimiento ilumina esta experiencia. Tu reacción fue agresiva y exagerada, el miedo, la cólera o rabia te dominaron, y nublaron la empatía y la compasión, que te hubieran llevado a actuar de manera más amorosa. Veo como está tu ser ahora, veo que reaccionas sin consciencia de la emoción que está impulsando tu decir y hacer, no importa la persona que esté en frente tuyo, tu socio, las avispas o yo.

Comprendo que el miedo impulsó la cólera y esta dirigió tu reacción... lo comprendí también en ese momento, por eso solo callé.  Pero, tú? nunca te hiciste cargo de ese miedo, lo usaste como una justificación a tus palabras y acciones, para afirmar que tuviste razón de decir y actuar como lo hiciste. 

Comprendo ahora que yo recibí un mal trato, y también lo justifiqué como una reacción ante el miedo que sentiste, y por eso callé. Ahora entiendo que permití y acepté ese mal trato como si fuera correcto y la única opción que había para ti.

Es el agua que entra por mi boca en vez del aire, veo como te alejas raudamente, me incorporo y te llamo, no me escuchas, grito tu nombre, finalmente regresas, siento alivio al sentirte cerca... "estoy cansada, ayúdame"..."Entiendo, tranquila, toma mi mano y respira un momento, vamos a tratar de mantenernos a flote hasta que te sientas en calma"..."Gracias" y tomo tu mano. Después de unos minutos me siento mejor y pregunto, "hay una roca cerca dónde pueda descansar? había una cerca."... Hundimos la cabeza y vemos la roca. "puedes ir hacia allá sola?... "Sí"...Saco fuerzas y me pongo la manguera y los lentes y nado hacia la roca.  Pozo los pies y siento alivio, me saco todo y por fin respiro, conscientemente inhalo por la nariz y exhalo por la nariz, para calmar a mi cuerpo que aún tiembla y a mi mente que aún está asustada, agradezco por estar bien y por no estar sola ... sigo respirando... Mientras tanto escucho las palabras que salen de tu boca expulsadas por un sentimiento de empatía y compasión... "ya pasó, solo falta que lleguemos a la orilla y vas a poder descansar."  Miras hacia la orilla, "para allá vamos, cuando estes lista vamos." Avanzas y te sigo muy despacio y por fin pisamos arena...Escucho "ya llegamos, acá puedes descansar mejor, tranquila, ya pasó". Siento tus manos en mis manos, me sostienen y me dan seguridad, miro tu sonrisa que me tranquiliza.  Comenzamos a caminar juntos, tratando de sonreír, llegamos a la arena, nos dejamos caer y conversamos de lo que acababa de pasar.  

Ahora, estoy agradecida por lo que me di cuenta después de reflexionar con esta experiencia, he comenzado a observar las formas de mal trato que hubo y hay en mi vida, y que sigo aceptando y justificando. Ahora me doy cuenta del mal trato, se que esa reacción es consecuencia de las heridas que esa otra persona tiene en su Ser, entiendo esto, me compadezco de esa persona y por eso no la juzgo, pero no acepto ese mal trato en mi vida.  Esa persona seguirá viviendo en esa realidad hasta que sane su herida, y se haga cargo, esa es su responsabilidad. 

Ahora, me doy cuenta también de mis reacciones y mal tratos, estoy atenta, estoy alerta, estoy lista para sanar.





miércoles, 26 de octubre de 2022

Casa vacía

Observo como las personas que pasaron por mi vida se van, una por una, se van y se llevan lo que les pertenece, y solo dejan lo que a mí me pertenece.  Observo cómo me miran, con una sonrisa y se van agradecidas, y llenas de amor y de nuevas oportunidades de ser felices.  Me quedo con una sonrisa, les agradezco y les deseo que sean felices y encuentren lo que buscan en esta vida. 

Es una despedida ligera, sin pena, sin arrepentimientos, sin sufrimiento. es una despedida liberadora y que deja mi casa vacía, llena de luz y de espacio libre, limpia, en blanco. 

Ahora estoy acá, libre, ligera, esas personas llegaron a mi vida para llevarse algo que no me pertenecía, llegaron para ayudarme a despojarme de ropa que me pesaba, alguna estaba muy aferrada a mi cuerpo, por eso quitármela generó mucho dolor, pero tuve ayuda, y ahora ellos se la llevaron. No necesito recordar cómo lucia esa ropa en mí, de qué color era o de que material, era ropa que no me quedaba bien, que siempre me había generado molestias,  ahora ya se la llevaron, y por eso estoy agradecida.

Este vacío no se siente, es ligero y profundo, no duele, no pesa, está listo para ser pintado, es momento de pintar esta casa con los colores que quiera, con las formas que quiera, es momento de imaginar, y crear la casa de mis sueños, y dejar espacios para que la gente que venga a partir de ahora se siente, se acomode, y pinte conmigo.





domingo, 11 de septiembre de 2022

Reconocer

¿Cómo reconoces algo en su pura verdad? no es nada sencillo, tu mente está acostumbrada a siempre estar bien, a sentirse bien, a no equivocarse. Cuando recuerda las situaciones lo hace desde el punto de vista donde tu quedes bien y tengas la razón de cómo actuaste, de los que dijiste, y hasta de lo que sentiste.  No es sino después de mucho profundizar en esas situaciones, cuando te das cuenta de lo que realmente está ocurriendo, porque cuando te ocurre una situación y sigues pensando en ella, no ha terminado todavía, a pesar de que los hechos ocurrieron hace días o meses. Entonces llega un momento en que sientes, y esa es la clave para descubrir lo que realmente ocurrió, sientes profundamente como si estuvieras en ese momento, y luego reconoces esa emoción y la deshechas de tu cuerpo, lloras o gritas, pero deshechas ese sentimiento, y una vez que te vaciaste entonces ves lo que ocurrió, con claridad. Te admiras de cómo la mente ha ocultado los hechos, cómo te ha hecho creer sus historias. Y luego, te das cuenta cómo actuaste en ese momento, te das cuenta que en ese momento tu cuerpo supo lo que realmente ocurría, tu cuerpo sintió dolor, pero tú activaste un patrón de accionar en ese momento, y solo respiraste y te tragaste el dolor.

domingo, 4 de septiembre de 2022

Gratitud

Las lágrimas brotan de mis ojos a raudales, salen de mi pecho, de mi esencia, puras lágrimas de gratitud. 

Mi cuerpo se inclina, la frente en el piso, mis manos en la tierra. Me siento bendecida, me siento agradecida. Sollozo, como una niña, ante la inmensidad de este instante, ante la fuerza de este sentimiento. Siento la gratitud infinita en mi pecho, en todo mi cuerpo, a mi alrededor. 

Respiro, dejo que las lágrimas broten y mojen todo mi rostro, mi cuerpo. Siento la presencia de este instante, ahora.

Siento la tierra, el lugar, el agua, la gente, la comida. Siento cómo la gratitud nutre cada una de mis células. Mi cuerpo sonríe, se siente alegre, dichoso, fuerte, libre. 

Escucho: "You are glowing."




domingo, 3 de julio de 2022

Descargar

Descargar las emociones que están instaladas en tu mente. 

Todas las emociones se encuentran en la mente, siempre nacen después de una imagen, puede ser una imagen antigua o una nueva. Siempre una imagen está coloreada por una emoción, y automáticamente la mente la guarda como si le perteneciera, como si fuera valiosa, como si necesitara usarla en otro momento.  Entonces, la mente acumula y acumula emociones, parece que las creara a cada instante, pero en realidad las tiene guardadas y las saca cada vez que una imagen parecida a la que esa emoción se relaciona ocurre en la mente. Entonces el cuerpo se siente abrumado por esa emoción, y comienza a sentir, la emoción se convierte en sentimiento en el cuerpo. Cuando es una emoción de baja vibración entonces la energía de la emoción hace que nuestro cuerpo se sienta incómodo, adolorido, pesado, lento, irritable, nuestra mente se llena de la emoción y no puede ver nada más, solo imágenes relacionadas con esa emoción, lo cual hace que le vibración de esa emoción sea más fuerte, y ocupe más y más espacio en el cuerpo. 

Contemplando la naturaleza, me di cuenta que todos sus elementos están siempre presentes, y más aún están disponibles, siempre lo han estado y lo van a estar.  La tierra, el viento, el agua, los árboles, cada elemento existe, también, para nosotros. Cuando aprendemos que la tierra nos sostiene, que el agua nos limpia, que el aire nos acompaña, que los árboles nos contemplan, ese día entendemos que podemos contar con ellos para entregar las emociones que has estado acumulando sin sentido. Si amorosamente tienes la intensión de quedarte vacío, de renovarte cada instante, todos los elementos de la naturaleza estarán soportándote, ayudándote en esa tarea. Lo único que tienes que hacer es pedirle, al elemento que elijas al que tengas más cerca, que reciba esa emoción que quieres entregar, y la trasforme en su propio elemento, en naturaleza, en vida.  Estarás regalando vida para hacer crecer la vida. 

Amorosamente pídele a la naturaleza que reciba a través de tus pies, o de tus manos o de tu cuerpo entero, esa emoción de baja vibración que te está haciendo tan pesado, y la convierta en vida, en más agua, en más tierra, en más viento. La naturaleza tiene la capacidad de transformar lo que toca, porque siempre está vacía de mente, solo está llena de su propia esencia, y está presente para acoger nuestros rezos.

Cierra los ojos y siente en tu piel la presencia de un elemento, respira profundamente, y pídele que reciba esa emoción y la transforme.  Observa cómo esa emoción sale de tu cuerpo hacia el elemento de la naturaleza que has elegido, respira y continúa entregando esa emoción hasta que sientas ligereza en tu cuerpo,  y sientas que esa emoción ya no está presente en ti.  Ahora, agradece profundamente a la naturaleza por acoger tu rezo, por recibir esa emoción, por transformarla. Y siente la presencia de los elementos de la naturaleza cada instante, siempre. 


viernes, 10 de junio de 2022

Este cuerpo no existe

 Este cuerpo no existe. Es un expresión del espíritu que lo habita.

Las flores, los árboles, los animales, la fruta, todo es una expresión del espíritu, del espíritu que contiene todo conocimiento, y que se expresa en cada vida, todo lo que está vivo es animado por el espíritu. 

Observa una papaya, su color, su textura, su sabor, sus propiedades, lo sattvico en ella es la expresión del espíritu, cuando comes una papaya, sientes la presencia de ese espíritu y vives la experiencia de esas cualidades dentro de ti, sientes como se fusionan con tu propia esencia, y a través de este alimento puedes experimentar esa expresión del gran espíritu. Todo lo que tiene vida te permite acceder a ese conocimiento, a esa esencia infinita que es el espíritu. 

El cuerpo no es importante, por sí mismo, sino como expresión del espíritu divino. El cuerpo es una consecuencia, es un resultado, es una expresión. El cuerpo es capaz de expresar las cualidades del espíritu. La danza es la expresión del espíritu a través del danzante, solo si danzas conocerás en profundidad el espíritu. 

Todo en la existencia contiene espíritu mientras está vivo, la misma tierra, montañas, piedras, aire, agua, árboles, plantas, animales... Un cuerpo humano está formado por elementos, tierra, agua, aire, etc. combinados de una forma que permite habitar un Ser, un Ser humano, una creación que es animada por el gran espíritu, y su forma es la expresión de este espíritu, por eso cambia. Si observas tu cuerpo vas a poder ver la expresión del espíritu, vas a poder darte cuenta lo que el espíritu esta expresando en ese momento, vas a saber que es perfecto, y vas a saber que puede cambiar para expresar en mayor intensidad el espíritu.

Este cuerpo no existe, el dolor, las emociones, la lógica, las dudas, el miedo, todo eso se crea en la mente, ¿quién lo crea? el espíritu. Todo es una creación perfecta para re-conocer el espíritu que habita en ti. 

El gran espíritu anima toda vida, es el mismo espíritu que te anima y anima toda la creación, experimentar esta sensación te une a todo, te ves en todo. 

La vida es un viaje de regreso al espíritu, de regreso a casa. Sales de casa, tomas un auto, manejas, te alejas, disfrutas, te admiras con el paisaje, las personas, la comida, las cosas, y olvidas que saliste de casa, te ensimismas con todo lo que ves y pruebas, olvidas que estas en un viaje y que en algún momento debes regresar, tomas el viaje como tu destino final, como tu propósito, olvidas que solo estás en un viaje y que debes regresar. Cuando te des cuenta que estas manejando un auto y viajando, te darás cuenta que tienes un hogar donde regresar, y tomarás el camino de regreso. 

La vida es un juego. El gran espíritu ha decidido salir a jugar. El propósito del juego es divertirse y experimentarlo todo. Planea las reglas, los obstáculos, los jugadores, toma un cuerpo y comienza. La primera regla es que olvidará que está jugando, de esa manera deberá atravesar los obstáculos hasta agotarse y darse cuenta que él planeó el juego, y así puede terminar.

El espíritu sabe que anima el cuerpo y la mente, y mira lo que necesita mirar, siente lo que necesita sentir, cuando te das cuenta de esto, vas a mirarte y vas a darte cuenta que todo es perfecto, que todo esta hecho para que regreses a casa, para que reconozcas el juego.

-Shavasana 10.06.22-