lunes, 24 de noviembre de 2014

Confía

 "Tu sabes lo que necesitas saber. Detén tus dudas. Aquella cosquilla interna es tu más alta verdad y ella te servirá del mejor modo. Te arrepientes cuando desconoces o niegas tu intuición. Ten esto en cuenta: Finalmente, tú y sólo tú sabes lo que es mejor para ti..."

MUÉVETE
Mueve tu casa, tu cama, tu cuerpo. Camina, sal por las montañas, sal de la rutina del trabajo, las relaciones y los patrones de vida. Cambia tu perspectiva. Acércate a aquellas personas con las que puedas ser auténtico y nutran tus sueños más locos. No necesitas mover montañas, trasladar una pequeña piedra puede hacer maravillas.
TOCA
Toca las partes que Amas de tu cuerpo. Da abrazos en la panadería, en el parque, en las puertas de toda la ciudad. Besa a la gente en la mejilla. Acaricia a tu gato o tu perro un poco más. Saborea la sensación de un pañuelo de seda, de una pieza de madera, de las diferentes texturas. El musgo, las cortezas, las rocas y el agua. Mientras más lo hagas te sentirás más a gusto con el placer de tocar.
ESCUCHA
Siéntate en silencio y observa cuanto hay allí para ser escuchado. Escucha a la gente, lo que realmente están diciendo. Escucha hasta la última nota de cada canción. Escucha tu voz interna, esa que solo escuchas cuando la confusión de cada día disminuye. Oye el susurro de las hojas, el llamado de las ranas, el crujido de la madera ardiendo en tu chimenea. Escucha con tu corazón y siempre escucha aquello que nunca es hablado.
SIENTE
El dolor, experimenta el gozo, hasta que sientas que vas a evaporarte. Permítete reír hasta que te duela, siente el amor desde lo más profundo de tu corazón. Ríndete a la sensualidad de la vida. Enójate y expresa tu furia, si es el caso, pero hazlo a solas. Si no sientes de verdad, no estás vivo.
CONFÍA
Tu sabes lo que necesitas saber. Detén tus dudas. Aquella cosquilla interna es tu más alta verdad y ella te servirá del mejor modo. Te arrepientes cuando desconoces o niegas tu intuición. Ten esto en cuenta: Finalmente, tú y sólo tú sabes lo que es mejor para ti. Si consumes, sin darte cuenta, todo tu día pintando, eso es lo que debes hacer. Si te encanta caminar al lado del océano, encuentra la forma de llegar allí. Si no confías completamente en ti, te conviertes en moho.
REÚNETE
Con los hombres y mujeres que Amas. Toma el té acompañado, camina en compañía por el bosque, conversa y habla, lee en voz alta para otros.Celebra que tu cabello, tu piel, tu cuerpo y tus historias son diferentes a las de los otros y a su vez son completamente parecidas. Cocina y come en compañía.
RECIBE
Por una vez, deja de dar y dar y dar a todos menos a ti mismo. Acepta los cumplidos con gracia. La voz que necesitas oír, el abrazo, ese momento para conversar, la comida en tu mesa, el dinero que necesitas, siempre serán suministrados. Ábrete a recibir, abre tus manos para que sean llenadas con abundancia. Recibe todas las cosas buenas que mereces y recuerda mostrar gratitud por tu vida.

jueves, 28 de agosto de 2014

Empatía

He aprendido. Aprender es un estilo de vida. Hace poco lei una de esas cadenas en ppt con frases y fotos de paisajes, decía que ser felices es aprender lecciones de los fracasos. Para mi más bien la vida es aprender de todas las situaciones que se presentan, especialmente de las que juzgas normalmente como malas. En mi experiencia, el aprendizaje ocurre en el momento más profundo de una situación, o después de la situación. De ese aprendizaje va depender que uno crezca, avance y pase a la siguiente etapa de su vida, sino aprendes de esa situación, esta volverá a ocurrir una y otra vez en tu vida. El aprendizaje además, puede ser para uno mismo, es decir, desarrollar alguna habilidad o dejar un hábito. Una cualidad muy poderosa para lograr el aprendizaje es la empatia, esa palabra que significa mucho. En ocaciones las situaciones que se presentan son más bien para que comprendas y te pongas en lugar de alguna otra persona y experimentes lo mismo, de manera que perdones, que sientas compasión, y no juzgues. La semana pasada sufrí un esguince en el pie derecho, algo no tan grave, una lesión que el cuerpo va a curar con el tiempo. Pero esos 10 días de reposo, uno debe olvidarse de que tiene pie, no debe mover el pie para nada y por lo tanto el pie se vuelve inutil. El otro pie, la otra pierna, los brazos, la barriga la espalda, todo lo demás debe hacer el esfuerzo para suplir la falta de ese pie, y lo hace, claro que lo hace. Por ejemplo, el nivel de esfuerzo que se requiere el preciso momento de salir de la ducha con un solo pie, me hizo sentir lo que siente mi papá todos los días, es una mezcla de colera e impotencia, que el cuerpo siente cuando quieres usar el pie que no usas, cuando todas las demás partes de tu cuerpo deben hacer más esfuerzo por el pie que no hace lo que siempre ha hecho, esa sensacion me transportó al lugar de mi padre y ahi es cuando se activó la empatia. Empatía es ponerse en el lugar del otro pero con todo los pesamientos y sentimientos, cuando estas ahí logras comprender las reacciones que no comprendías, esa comprención te lleva automaticamente a no juzgar, se vuelve imposible juzgar una acción o reacción de la persona porque tú en su lugar, hubieras reaccionado igual o tal vez peor. Una vez que se activa la empatía, cambias, perdonas, dejas de juzgar, sientes compasión, ese habito que tenemos de juzgar a todos y de sentir rencor, simplemente desaparece, así, rápido. Es decir aprendiste y por lo tanto dejaste ese mal hábito. Para lograr un cambio, es necesario aprender, para aprender es necesario vivir la situación que va a generar ese aprendizaje. Así de sabia es la vida, asi de completa es la vida. Si tenemos en mente esto, especialmente cada vez que ocurre un fracaso, un accidente, una enfermedad, una pérdida, o cuando veamos algo, leamos algo, conozcamos a alguien, nuestra reacción ante esa situacion va a ser mucho más serena y sabia.