martes, 24 de enero de 2023

¿En qué camino estas?

Cuando comienzas un proceso de auto conocimiento, un proceso de sanación, comienzas a observar tus reacciones, y comienzas a hacerte cargo de ellas, te haces responsable de tus emociones y comienzas a tomar acción, así en cada instante, en cada situación, en cada momento de tu vida. 

Te das cuenta que estás avanzando en este proceso cuando ya no reaccionas, cuando tu nivel de agresividad ha bajado, no agredes a otros, ni a ti mismo. Este es el camino más difícil que vas a elegir, este es el camino de actuar con mayor consciencia.

El camino inconsciente es el más fácil. La agresión es la forma más fácil de responder a una situación, decir todo lo que a uno se le ocurre en un momento de cólera, es fácil, no medir las consecuencias de esas reacciones y esas palabras, es fácil, justificar esa agresión, es fácil. 

Existen muchas formas para caminar, la herramienta es la misma, la observación, solo prestando atención te das cuenta de lo que necesitas transformar. Caminar por este camino es una responsabilidad personal, nadie puede caminar por ti. Siempre es más fácil observar lo externo, a los demás, lo difícil es mirar dentro, mirarse a uno mismo.

Y cuando te hayas observado a ti mismo, muchas veces, todavía faltarán más. Y cuando sigas ese camino, vas a poder observar a otras personas desde ese mismo punto de vista, y vas a comprender la complejidad de sus mundos internos, y los vas a respetar, y no podrás juzgar más sus actitudes y reacciones, entenderás que el mecanismo es el mismo en el mundo interno, pero el contenido es distinto. Pero ahora vas a entender al otro, vas a escuchar, vas a actuar con empatía y amor.

Así que comienza ahora mismo, comienza ya, a observarte ti mismo, a conocerte en profundidad.


Más juegos de la mente

Como todo en este universo, todo cambia, todo tiene un inicio y un término. Cuando dejas de sostenerlo, cuando dejas de renovarlo, cuando dejas de nutrirlo, entonces dejas que termine, y esa es una decisión. 

Ahora te das cuenta y aceptas que siempre estuvo en tu imaginación, comenzaste algo que creías era real, y lo sostuviste en tu mente, con ideas, con acciones, hasta que te diste cuenta que hay cosas que no se hicieron para construir en soledad, las relaciones se construyen entre dos. Y decides hacerte responsable de esto que creaste en tu imaginación, y que pretendiste era real, te haces cargo y lo terminas, con una sonrisa hacia ti misma, con mucho amor y compasión a ti misma, agradecida por haberte dado cuenta que siempre estuvo en tu imaginación, por eso se sentía tan distante, por eso se sentía tan difícil, por eso esperabas respuestas que no llegaron nunca. Y eso está bien, ahora puedes distinguir la imaginación de lo real, ahora sabes que lo que tu comienzas, tú lo cultivas, tú lo haces crecer, tú lo desarrollas y tú misma lo terminas. Eso es hacerte cargo. 

He creado toda esta relación en mi cabeza, esperando que sea real, esperando que tu respondas de la forma que yo imaginaba, y cuando ves la película te das cuenta de que eran guiones diferentes, porque escribiste el guión tu sola, era tu película, y ahora me rio, me rio de todo este tiempo creyendo que mi imaginación era real, imaginando, nutriendo, haciendo crecer algo que no existía.

Ahora todo tiene sentido, ahora puedo ver lo que pasó con mas claridad, tus acciones, tus reacciones, tus palabras, todo lo veo sin carga, sin la carga de mis expectativas y deseos, ahora veo todo como Es, lo entiendo, lo acepto. Y cuando decido terminar con esta película creada por mi misma, se termina cualquier tristeza y sufrimiento. 

Y así, descubres una vez más el juego de la mente. Esa mente que no se cansará nunca de imaginar, de soñar, de esperar, de desear, esa es su función, ahora te has dado cuenta y puedes utilizar esas funciones de una manera que te sean útiles, para crear, para servir, para vivir en paz.


sábado, 7 de enero de 2023

Estar en tu centro

Que tus raíces sean profundas, que tus pies sientan la tierra como su casa, que tus pasos sean firmes y delicados, que camines por el camino que has elegido, que tu pecho se abra, que tu garganta sea ligera, que tu mirada sea profunda y estable, que tu frente siempre esté en alto, que tus ojos sean profundos y cálidos, que camines siembre mirando el final del camino.