jueves, 28 de agosto de 2014

Empatía

He aprendido. Aprender es un estilo de vida. Hace poco lei una de esas cadenas en ppt con frases y fotos de paisajes, decía que ser felices es aprender lecciones de los fracasos. Para mi más bien la vida es aprender de todas las situaciones que se presentan, especialmente de las que juzgas normalmente como malas. En mi experiencia, el aprendizaje ocurre en el momento más profundo de una situación, o después de la situación. De ese aprendizaje va depender que uno crezca, avance y pase a la siguiente etapa de su vida, sino aprendes de esa situación, esta volverá a ocurrir una y otra vez en tu vida. El aprendizaje además, puede ser para uno mismo, es decir, desarrollar alguna habilidad o dejar un hábito. Una cualidad muy poderosa para lograr el aprendizaje es la empatia, esa palabra que significa mucho. En ocaciones las situaciones que se presentan son más bien para que comprendas y te pongas en lugar de alguna otra persona y experimentes lo mismo, de manera que perdones, que sientas compasión, y no juzgues. La semana pasada sufrí un esguince en el pie derecho, algo no tan grave, una lesión que el cuerpo va a curar con el tiempo. Pero esos 10 días de reposo, uno debe olvidarse de que tiene pie, no debe mover el pie para nada y por lo tanto el pie se vuelve inutil. El otro pie, la otra pierna, los brazos, la barriga la espalda, todo lo demás debe hacer el esfuerzo para suplir la falta de ese pie, y lo hace, claro que lo hace. Por ejemplo, el nivel de esfuerzo que se requiere el preciso momento de salir de la ducha con un solo pie, me hizo sentir lo que siente mi papá todos los días, es una mezcla de colera e impotencia, que el cuerpo siente cuando quieres usar el pie que no usas, cuando todas las demás partes de tu cuerpo deben hacer más esfuerzo por el pie que no hace lo que siempre ha hecho, esa sensacion me transportó al lugar de mi padre y ahi es cuando se activó la empatia. Empatía es ponerse en el lugar del otro pero con todo los pesamientos y sentimientos, cuando estas ahí logras comprender las reacciones que no comprendías, esa comprención te lleva automaticamente a no juzgar, se vuelve imposible juzgar una acción o reacción de la persona porque tú en su lugar, hubieras reaccionado igual o tal vez peor. Una vez que se activa la empatía, cambias, perdonas, dejas de juzgar, sientes compasión, ese habito que tenemos de juzgar a todos y de sentir rencor, simplemente desaparece, así, rápido. Es decir aprendiste y por lo tanto dejaste ese mal hábito. Para lograr un cambio, es necesario aprender, para aprender es necesario vivir la situación que va a generar ese aprendizaje. Así de sabia es la vida, asi de completa es la vida. Si tenemos en mente esto, especialmente cada vez que ocurre un fracaso, un accidente, una enfermedad, una pérdida, o cuando veamos algo, leamos algo, conozcamos a alguien, nuestra reacción ante esa situacion va a ser mucho más serena y sabia.