viernes, 26 de noviembre de 2021

Quietud

Ese momento de pausa que aparece sin buscarlo, sin hacer esfuerzo, donde sientes plenamente que todo es perfecto. Respiras el aire frio y hueles la hierba mojada después de la lluvia, tu cuerpo no siente frio ni calor, tu mente observa las flores y animales a tu alrededor,  observas como todo es, sin prisa, todo respira el aire que hay, se nutre de la tierra mojada, del agua de lluvia, de los últimos rayos de sol que aun alumbran la tarde. No hay ruidos molestos, solo el sonido de la vida en la tierra. Sientes todo tan tranquilo afuera, o será que tu tranquilidad interna te hace ver todo tan perfecto?

Ese momento de quietud interna, donde sientes que no hay pendientes por hacer, ni problemas que resolver, donde sientes tu mente en pausa, sin ruido, y reconoces este momento porque es tan extraño a todo lo que conoces, y encuentras un lugar acogedor para sentarte y contemplarlo. Descubres un lugar que siempre había estado ahí, sin embargo recién aparece ante tus ojos. Así como este momento que no llegó de algún lugar sino que siempre estuvo aquí. 

Y lo disfrutas, tan solo contemplando esa quietud interna y externa, sintiendo esa calma interna y externa, lo disfrutas plenamente y lo conviertes en parte de ti, para siempre.




martes, 2 de noviembre de 2021

Me rindo

Rendirse: dejar de resistir.

Cuando te das cuenta que estas cansada, que tu cuerpo fisicamente está agotado, y te das cuenta que tu mente está inquieta, entonces derramas lágrimas, y comienzas a soltar ese cansancio, comienzas a soltar pensamientos, comienzas a soltar acciones, y te das cuenta que todas estas te habían agotado.  Entonces te arrodillas, te agachas, posas tu frente en el suelo, sientes la tierra dura y fuerte que te sostiene.  En ese momento sientes conscientemente y dices "me rindo".  Es una sensación agradable, así como cuando agradeces, sientes un alivio en tu cuerpo y en la profundidad de tu corazón.  "Me rindo", sientes la verdad de esa sensación, sientes libertad, sientes paz. 

Rendirte a la vida, es aceptar la vida, tu propia vida, es aceptar que los demás son espejos, que las situaciones son aquellas que tú creas a cada instante. Que tu responsabilidad es fluir, que tu inteligencia está en reconocer las situaciones con claridad y actuar según lo que se necesita, sin esfuerzo, sin pelear, sin resistir.

Rendirte a tu propia capacidad, de saber, de sentir, de aceptar, de actuar, de imaginar, de crear. 

Cuando te rindes desde la sabiduría, te unes con la consciencia única, abres tus barrotes, sueltas tus ataduras, respiras con toda tu capacidad, te mueves sin temor, expresas sin dudar, recibes sin resistir.

Y tu vida cambia, todo cambia a partir de ese instante, cuando tu frente tocó el suelo y dijiste "me rindo".