viernes, 10 de junio de 2022

Este cuerpo no existe

 Este cuerpo no existe. Es un expresión del espíritu que lo habita.

Las flores, los árboles, los animales, la fruta, todo es una expresión del espíritu, del espíritu que contiene todo conocimiento, y que se expresa en cada vida, todo lo que está vivo es animado por el espíritu. 

Observa una papaya, su color, su textura, su sabor, sus propiedades, lo sattvico en ella es la expresión del espíritu, cuando comes una papaya, sientes la presencia de ese espíritu y vives la experiencia de esas cualidades dentro de ti, sientes como se fusionan con tu propia esencia, y a través de este alimento puedes experimentar esa expresión del gran espíritu. Todo lo que tiene vida te permite acceder a ese conocimiento, a esa esencia infinita que es el espíritu. 

El cuerpo no es importante, por sí mismo, sino como expresión del espíritu divino. El cuerpo es una consecuencia, es un resultado, es una expresión. El cuerpo es capaz de expresar las cualidades del espíritu. La danza es la expresión del espíritu a través del danzante, solo si danzas conocerás en profundidad el espíritu. 

Todo en la existencia contiene espíritu mientras está vivo, la misma tierra, montañas, piedras, aire, agua, árboles, plantas, animales... Un cuerpo humano está formado por elementos, tierra, agua, aire, etc. combinados de una forma que permite habitar un Ser, un Ser humano, una creación que es animada por el gran espíritu, y su forma es la expresión de este espíritu, por eso cambia. Si observas tu cuerpo vas a poder ver la expresión del espíritu, vas a poder darte cuenta lo que el espíritu esta expresando en ese momento, vas a saber que es perfecto, y vas a saber que puede cambiar para expresar en mayor intensidad el espíritu.

Este cuerpo no existe, el dolor, las emociones, la lógica, las dudas, el miedo, todo eso se crea en la mente, ¿quién lo crea? el espíritu. Todo es una creación perfecta para re-conocer el espíritu que habita en ti. 

El gran espíritu anima toda vida, es el mismo espíritu que te anima y anima toda la creación, experimentar esta sensación te une a todo, te ves en todo. 

La vida es un viaje de regreso al espíritu, de regreso a casa. Sales de casa, tomas un auto, manejas, te alejas, disfrutas, te admiras con el paisaje, las personas, la comida, las cosas, y olvidas que saliste de casa, te ensimismas con todo lo que ves y pruebas, olvidas que estas en un viaje y que en algún momento debes regresar, tomas el viaje como tu destino final, como tu propósito, olvidas que solo estás en un viaje y que debes regresar. Cuando te des cuenta que estas manejando un auto y viajando, te darás cuenta que tienes un hogar donde regresar, y tomarás el camino de regreso. 

La vida es un juego. El gran espíritu ha decidido salir a jugar. El propósito del juego es divertirse y experimentarlo todo. Planea las reglas, los obstáculos, los jugadores, toma un cuerpo y comienza. La primera regla es que olvidará que está jugando, de esa manera deberá atravesar los obstáculos hasta agotarse y darse cuenta que él planeó el juego, y así puede terminar.

El espíritu sabe que anima el cuerpo y la mente, y mira lo que necesita mirar, siente lo que necesita sentir, cuando te das cuenta de esto, vas a mirarte y vas a darte cuenta que todo es perfecto, que todo esta hecho para que regreses a casa, para que reconozcas el juego.

-Shavasana 10.06.22-