El balance se siente como una sensación de ligereza, la fuerza está en tu centro, la flexibilidad está en todo tu cuerpo. Estas anclado a la tierra a través de un solo lugar, tu centro, y a partir de ahí, tu cuerpo relajado se mantiene quieto, ligero, estable.
Así mismo, cuando encuentras el balance en tu vida, sientes seguridad, ese anclaje en la tierra que te mantiene estable, y a partir de ahí te sientes relajado y tranquilo. Sientes que todo está en su lugar, y que todo es ligero, no sientes peso ni presión, solo te sientes tan ligero que puedes volar. Y vuelas, la vida se convierte en un vuelo, estable y ligero, aprovechando las corrientes de aire que te hacen ir más rápido, y aquellas que te permiten planear, descansando tus alas, y sintiendo ligereza y velocidad. Así es como avanzas más rápido hacia tu meta, y hacia otra, y otra. Te mueves con más ligereza y velocidad, no existen pesos ni presiones, estas en balance. Si aparece un obstáculo en tu vuelo, solo te mueves y listo, sabes hacia donde moverte y lo haces rápido, porque te sientes ligero y seguro.
El balance se ha convertido en tu propósito, así es como quieres vivir, así es como mas disfrutas la vida, volando.