Me preguntaba qué es para mi el Amor ahora, y cómo ha cambiado mi entendimiento y mi sentimiento sobre el Amor. Estaba pensando en ti, y en ti, estaba pensando en el amor que sentí y en el amor que siento por ti, y descubrí que es un amor universal.
Siento el amor en mi corazón y en mi cuerpo como una sensación de admiración por la divinidad, como una profunda admiración por la creación y su creador/creadora. Cada ser es una expresión de la divinidad, al reconocerla en cada ser el amor se siente por todo. El amor ya no es más un sentimiento particular dirigido a un ser individual, no puede ser, porque el amor siempre esta ahí, es parte de mi, y ya no depende de la mirada en otro o de la mirada de otro, es permanente. El amor se expresa además a través de mi, con palabras o acciones, con miradas y sonrisas, con abrazos y besos, con presencia.
Cuando tu ya no estes a mi lado, o cuando decidas no seguir a mi lado, yo nunca dejaré de amar...te. porque te reconozco como parte de la divinidad que amo permanentemente e incondicionalmente. Si te vas te seguiré amando, si estas te amaré igual, el amor nunca cambia, no depende de nada, no es condicional a alguien. Ahora entiendo el desapego, porque el amor y el amar no se terminan con una persona, o una experiencia, o una cosa, el amor es libre, es real, siempre está presente en cada respiración, en cada mirada, día y noche, nunca desaparece, por eso no depende si te veo o te toco, y no se irá contigo. Lo que se irá será la expresión de la divinidad que tuvo más afinidad conmigo en algún momento, se irá de mi vida, como yo alguna vez me iré de esta tierra, y como se fue el mango en mi desayuno. Pero el amor permanece intacto y radiante, ese amor en mi corazón siempre está ahí y siempre se está expresando.
Cuando te vayas no sufriré, porque expresé mi amor plenamente, sin condiciones y sin esperar nada de ti a cambio.
Eso es amor, el que siento en mi corazón permanentemente, el que expreso permanentemente, no se va, no disminuye, no se termina, nunca.